Una nueva generación, una nueva forma de diseño.

Hasta la fecha todas las publicaciones que he realizado en este diario partían de una base proyectual muy específica, la interacción del espacio virtual con el espacio físico. He de reconocer que cuando formulaba esta oración me imaginaba una interacción entre una visión de realidad 3D y el entorno físico del espectador, pero es precisamente eso y no la anterior afirmación lo que se ha ampliado. Debido ha este cambio, el nuevo enfoque que planteo para mi proyecto de máster, incluyendo todos los parámetros posibles que puede abarcar, son los que propongo en esta última publicación relacionada con esta fase del proyecto.

El concepto de espacio virtual propone infinitas posibilidades e interpretaciones por lo que será lo primero en lo que incidiré. El espacio virtual si lo analizamos como una cuantía de datos, hablamos de una nube de información que con el paso de los años aumenta de tamaño exponencialmente.

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Como se puede apreciar en esta diapositiva, el aumento de tamaño de este espacio virtual tal y como lo conocemos, en cuestión de menos de 5 años será despreciable en comparación con lo que será.  Esto se debe en parte a la nueva generación de dispositivos que monitorizan parámetros y los suben al espacio digital, dispositivos de cualquier índole como veremos a continuación.

Esta cantidad de información registrada es de tal magnitud actualmente que somos incapaces de trabajar con ella porque nos supera, provocando así una inflación de conocimiento. Esta nube de información conocida internacionalmente como “Big Data”, contiene como hemos dicho una cantidad de información que somos incapaces de asimilar. Sin embargo, donde se genera el problema se encuentra también la solución. Los ordenadores por el momento no eran buenos creando u originando, era necesario una serie de instrucciones para que trabajasen correctamente, pero computando datos y detectando patrones con la cantidad de información que ofrece el “Big data” puede hacer que esto cambie y actúen de manera inteligente.

Un ejemplo que esclarece muy por encima esta idea es lo que consiguió hace unos años la empresa de Google. A través de toda la red de datos que maneja esta empresa y computando todas las imágenes, un dispositivo fue capaz de generar la imagen que muestro a continuación respondiendo a la pregunta de qué es una cara.

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Lo curioso es que fue capaz de generar un rostro que no existía, no pertenece a ningún dibujo ni a ninguna persona real, es un producto original fruto de una computación de datos.

Esta “inteligencia” nos afecta enormemente a los ciudadanos y a medida que pasan los años cada vez más. Tal es así que gracias a esta inteligencia originada en la computación de datos se ha podido desarrollar la ciudad inteligente o más comúnmente conocida como “smart city”.

Dado que smart city es un término emergente, su definición es muy heterogénea dependiendo de la fuente. Pero algo común que encontramos en todas ellas es que se trata de un modelo de desarrollo para el ciudadano en el que, apoyándose en las nuevas tecnologías, facilita el uso de la ciudad y optimiza sus recursos. De algún modo, la ciudad como urbe se propone servirse de la ciudad digital para mejorar muchos aspectos como veremos a continuación.

-Smart city

El autor Boyd Cohen recoge los ámbitos a los que afecta la Smart city en la conocida “rueda de Cohen”. Con ella explica que la Smart city se sustenta en seis niveles que son economía, gobierno, sociedad, calidad de vida, movilidad y medio ambiente. A continuación veremos cómo estos niveles se subdividen y algunos ejemplos más pragmáticos de estos dispositivos.

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En todos los ejemplos tecnológicos que se exponen en esta publicación y que acercan el concepto de Smart city a algo palpable convergen en una serie de aspectos. El primero de todos y más relevante para este desarrollo es que todos ellos son el resultado de algo posible gracias a la computación masiva de datos o “big data”. El hecho de que un gran número de ciudadanos y sensores esté continuamente ofreciendo información de lo que ocurre o hace, donde está, los recorridos que hace, pulsaciones, etc, genera una cantidad de información muy útil para la ciudadanía.

Otro aspecto relevante de todas estas tecnologías es que se centran en un uso ciudadano, es decir que gracias a ellas se articulan acciones cotidianas que se dan dentro de la ciudad con mayor facilidad o eficiencia, en el mejor de los casos ambas.

-De la rueda a la realidad

A continuación me propongo como reto encontrar un dispositivo palpable “smart” que pertenezca a cada uno de los gajos que propone Boyd Cohen en su rueda de indicadores para así entender mejor cómo se materializa la ciudad inteligente.

-Smart city en calidad de vida.

Como podemos apreciar en la rueda de Cohen, dentro del nivel de calidad de vida encontramos salud, seguridad y cultura y bienestar personal. Relacionado con la salud, por ejemplo las soluciones para el seguimiento del estado de salud a través de mediciones de signos vitales usando biosensores y biometría. Se trata de sistemas que facilitan la monitorización de los pacientes y que pueden servir como puente entre el hospital y el hogar, permitiendo a los enfermos estar en sus casas y ser atendidos a distancia tanto para diagnóstico como para tratamiento y seguimiento de la enfermedad.

Otro ejemplo que podríamos catalogar dentro del gajo de la “salud inteligente” es el caso Oporto. En este ejemplo vemos cómo gracias a la empresa Citibrain se monitoriza rigurosamente la calidad del aire de esta ciudad controlando así niveles de polución y otros indicadores.1.jpg

Otro ejemplo muy esclarecedor y que parece sacado de un mundo de ciencia ficción, es el ejemplo de Smart security que sigue Alemania. Al ser registrados todos los crímenes que suceden y catalogados, la computación masiva de datos permite obtener patrones de estos crímenes. La utilidad es muy simple, las fuerzas policiales alemanas patrullan siguiendo estos patrones y así han conseguido reducir notablemente su porcentaje de delitos.  2.jpg

En cuanto a la cultura y el bien estar, hay un ejemplo que me gusta especialmente ubicado en Ecuador en la ciudad de Loja ( y en muchos otros posteriormente como en Murcia). Se trata del semáforo inteligente, que mediante un sistema de sensores y de información sobre el tráfico regula su señalización para facilitar el flujo tanto peatonal como rodado. Además de ahorrar energía tanto eléctrica por la luz de los semáforos como combustible por la gasolina de los coches, mejora en bienestar la comodidad que ofrece esta tecnología.

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-Smart city en movilidad.

Perfectamente el anterior  ejemplo, que se ha considerado que aumenta el bien estar de los peatones, serviría como ejemplo en movilidad ya que agiliza el flujo de los tráficos. Probablemente se incluiría en transporte eficiente, pero para este apartado he preferido servirme del “car2go” como ejemplo. Se trata de una empresa que pone a disposición una batería de coches en una ciudad como puede ser Madrid a disposición de los usuarios. Alquilando estos coches por tiempo de uso y generando una plataforma digital que los geolocaliza para que se compartan con facilidad, conseguimos reducir el número de coches por ciudadanos con todas las ventajas que esto conlleva y el gasto personal que supone el transporte.

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Dentro del apartado de movilidad, hay un indicador denominado “Acceso multi-modal”. Puede sonar confuso pero hace referencia a aquellos recorridos que hibridan tipos de transportes combinados en tiempo real gracias a la computación inteligente de datos. De esta forma se ofrece un recorrido como puede ser desde Chicago hasta Nicaragua de una forma económica y que promueve el transporte público.  En concreto este ejemplo ha sido extraído de la plataforma “Rome2rio”.

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En cuanto a la infraestructura tecnológica, como vemos todo parte de ella, pero por destacar un proyecto en el que el dispositivo tecnológico es clave, cabe destacar el de la implementación llevada a cabo en Valencia de barreras de seguridad inteligentes para sustituir a los quitamiedos convencionales. Colabora con el avance tecnológico en el ámbito de la seguridad en la carretera al albergar en su interior tecnología de información que puede avisar con exactitud del lugar de un impacto y alertar a los servicios de asistencia, reduciendo los tiempos de intervención. Además, su composición y formato aminora los daños de cualquier impacto notablemente en comparación con los quitamiedos convencionales. La empresa que ostenta la patente es Tubular BPC®.

-Smart city en medio ambiente.

Dentro de este nivel de indicadores, en la rueda de Cohen apreciamos tres subniveles pero realmente podría catalogarse con otra división más amplia según se profundice. Las que destaca Cohen son las más representativas y las que seguiremos en este documento. En primer lugar edificios inteligentes, gracias a la capacidad analítica de los programas que computan información a través de una gran variedad de sensores como de humedad, viento, temperatura y soleamiento por nombrar los más conocidos, los edificios pueden estar diseñados con dispositivos tecnológicos sensibles a esta información para optimizar recursos en el momento.

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Desde esta filosofía de diseño que abarca una edificación, se puede extrapolar de escala y pensar en el “planeamiento urbano”. Veamos por ejemplo el caso de Portland. Dentro de la ciudad se han ahorrado la mayoría de las entradas de los parking que se encontraban en la planta baja y la propia superficie de parkings gracias a los Smart parking. Planificar una urbe desde la concepción de esta tipología de plazas de estacionamiento de vehículo, promueve en la ciudad enormemente el comercio y el empleo de superficie pública.

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En cuanto al último subapartado de medio ambiente que destaca Boyd Cohen en su rueda, se trata de la gestión de recursos. Este apartado por lo que he podido investigar está tan abierto a la interpretación como la propia rueda porque cuando hablamos de recursos y medio ambiente podemos hacer referencia a múltiples factores por el efecto cascada. Sin embargo, uno de los proyectos muy directos que acude a la gestión inteligente de recursos es el puesto en marcha en Vitoria por la empresa Irrigestlife para un riego inteligente. Desde que comenzó el proyecto y durante los 2 últimos años se ha diseñado un sistema de riego que, a través de una red de telegestión conectada a un Sistema de Información Geográfica (GIS), permite manejar de forma remota todos los aspectos relacionados con la red de riego. Un grupo de sensores miden las variables climáticas en las zonas de riego y capturan la información necesaria para transmitirla al GIS municipal a tiempo real. El cálculo de evapotranspiración a partir de dichas variables permite responder a las necesidades de agua de cada parque de forma individualizada.

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-Smart city en gobierno.

El concepto de Smart city dentro del ámbito gubernamental hace referencia a un gobierno inteligente que implementa una batería de servicios y procesos basados en capacidades TIC (tecnologías de comunicación e información) que posibilitan que la información fluya por las diferentes oficinas con la suficiente facilidad como para proveer servicios públicos de alta calidad a lo largo y lo ancho de toda la gestión.

Un ejemplo de esta plataforma administrativa digital al alcance de los ciudadanos con la capacidad de trasladar rápidamente información a las diversas administraciones del ayuntamientos es la que (como en muchos otros sitios) está implementando la ciudad de Andújar.

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-Smart city en la sociedad.

Comencemos con el ámbito educativo, está probado que el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones mejora la eficiencia y la eficacia de la educación en todos sus niveles. Por un lado, mejorando la conexión entre los propios estudiantes y entre los estudiantes y los centros, mientras que se facilita el acceso a contenidos y en general, proporcionando comunicaciones unificadas. Se trata, en suma, de utilizar las TIC para educar  y diseminar la cultura. En este grupo se encuentran pues las herramientas de eLearning.

Un ejemplo de este tipo de herramientas educativas es la que inició China Blue Sky eLearning. Su desarrollo perseguía como objetivo principal proporcionar la información que se impartía en los colegios cada día a los estudiantes de las áreas rurales de china y así facilitar que sus múltiples ausencias no supusiesen una gran repercusión en su formación.  Otro ejemplo de esta tipología de educación es la que ofrece “Edunex” en su proyecto de “T-city” en  Friedrichshafen, Alemania.

-Smart city en la economía.

Para finalizar con la ejemplificación, he buscado un proyecto que hable sobre la “creatividad inteligente” y abarque también el ámbito económico. Se trata de una plataforma desarrollada en la ciudad de Atlanta, donde se geolocalizan nuevos proyectos y empresas disponiendo de información clave sobre las acciones que se llevan a cabo. La plataforma ABC Launches Crane Watch permite interactuar con un mapa donde te muestra en un radio las nuevas ideas emprendidas.

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-El nuevo avatar digital. 

El concepto de avatar no es más que la representación o simulación de un individuo dentro del espacio virtual. Aunque probablemente la gran parte de la población que navega por Internet  ya posee más de un avatar creados con distintos fines, hablo de un avatar digital oficial como el que se está empezando a implantar en Estonia gracias a la “ID-card”. Se trata de una tarjeta donde se recopila todo lo relacionado por ejemplo a tus cuentas bancarias, tu historial médico, tus titulaciones profesionales, y muchos más datos personales en una única identidad digital.

Este concepto de identidad es muy interesante para el ciudadano ya que, para conectarse a la red simplemente tienen que conectar su ID-card y de esta forma y en un instante la información que se muestra de los distintos campos de búsqueda son personalizados y esto ayuda a trabajar enormemente con el big data.

-La ciudad digital. 

Si ahora prestamos atención a nuestro campo de acción, dentro del mundo de la arquitectura acontece un momento decisivo que cambiará radicalmente el paradigma que conocemos. Como ya sabemos desde hace 4 años, el Parlamento Europeo emitió una directiva en 2014 por la cual instaba a los 28 países miembro de la Unión a implementar la metodología BIM en todos aquellos proyectos constructivos de financiación pública.

Recordemos que el formato BIM , building information modeling, no es un simple software sino que va mucho más allá. Es una forma de trabajo integrada que se apoya en diferentes aplicaciones de diseño y modelado, entre las que destacan: Revit, AllPlan, ArchiCAD y BentleyBIM. De modo que la información que se obtiene de cada una de ellas está conectada entre sí, permitiendo su actualización en tiempo real.

Actualmente la información que ofrecen estos programas, en muchos de los casos son motivo de modificación proyectual ya que gracias a su computación de datos son capaces de prever formas de optimizar alguna carencia del diseño.

Lo que supone esta exigencia, si se profundiza en ella, es el comienzo de la verdadera “smart city”. Una ciudad construida casi literalmente de forma digital, un nuevo concepto de monitorización de parámetros y de entender la ciudad. Es fácil caer en la literalidad de esta afirmación e imaginar un modelado en 3d de toda urbe. Sin embargo ese formato de información no resulta operativo y se tratará de un resultado de interacción de múltiples operaciones realizadas a través de infinitos archivos. Por ahondar un poco más en este imaginario, si analizamos las aplicaciones y programas mencionados, operan de tal forma que si modificas una variable, esa modificación afecta al resto de archivos. Eso solo para una infraestructura, imaginemos otra aplicación paralela que localiza en el mapa esos archivos BIM, generaría nuevas capas de información simplemente obtenidas a patir de la interacción de dichos archivos. Y de esta forma se generará poco a poco pero cada vez más rápido la ciudad digital.

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-Las tecnologías exponenciales frente al razonamiento lineal.

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Como muestra la anterior diapositiva, las tecnologías exponenciales frente a las lineales suelen contar con un largo periodo de desarrollo en el cual sus capacidades se encuentran notablemente por debajo de las tecnologías empleadas para la misma función utilizadas hasta el momento.

Con este tipo de tecnologías lo que ocurre en un alto porcentaje de los casos es lo siguiente, durante su fase de desarrollo muchas se abandonan porque no producen resultados en un breve plazo de tiempo y sus costes de evolución son muy elevados. No obstante, las que proliferan o en otros casos recurriendo a ellas con el paso del tiempo, encuentran su catalizador. Es decir, una tecnología realiza un salto evolutivo gracias a otra tecnología transversal que ha seguido un curso ajeno a la principal y, convergiendo ambas, dan como resultado  una tecnología indispensable en nuestro día a día.

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En el caso del automóvil es muy claro, los primeros modelos poco esperanzadores que funcionaban con carbón siguieron un curso de desarrollo muy débil hasta que apareció su catalizador que fue la gasolina. En ese momento tuvo lugar un lapsus de disrupción tecnológica. El alcance de la tecnología es tal, que no se está preparado para ella, no hay carreteras adaptadas, ni fábricas suficientes, etc,  hasta que integramos  dicha tecnología.

Este momento de disrupción tecnológica es muy difícil de prever y más cuando recopilando simplemente la información mentada en esta publicación, hablamos de una posible disrupción generada por el cruce de varias tecnologías exponenciales.

-¿Qué podría pasar ahora?

Si analizamos lo expuesto hasta el momento, se dispone de una posible ciudad digital donde, mediante la monitorización de diversos parámetros, es posible recrear en ella lo que ocurre en la ciudad real. También contamos con un avatar digital el cual proporciona a la red información de todo tipo gracias a los periféricos como la ID-card, el smartphone, los periféricos con biosensores, etc . Lo que falta es ubicar dichos avatares dentro de la ciudad digital, de esta forma se podría obtener una cantidad de información ajena a nuestro alcance o simplemente fuera de nuestros planteamientos, siendo fruto de una deducción inteligente de la computación.

Supongamos un ejemplo e imaginemos la ciudad digital perfectamente construida. Esto ha sido posible en un extraordinario lapso de tiempo porque las cámaras 3D han revolucionado gracias a la lente láser, recordemos que se trata de un ejemplo ficticio y así ponemos en juego varias tecnologías. Aplicaciones que ya existen como el Formit miden la cantidad de luz que reciben cada una de las viviendas así que en la ciudad digital este parámetro se controlará con más rigor incluso. Al mismo tiempo, avatares dispersos por la ciudad que en su historial médico padecen una serie de enfermedades, se detecta automáticamente por la computación de estos datos que estas patologías tienen que ver con la falta de luz directa en la residencia.

Si profundizamos un poco en este ejemplo, en un mapa de sanidad tal y como lo conocemos sería muy difícil de detectar este patrón porque los pacientes están dispersos por el mapa, no se debe a un núcleo de infección y no siguen patrones lógicos porque algunos están en las afueras, unos viven en pisos de distintas alturas, etc. Los elementos y los parámetros a estudiar son infinitos, igual que con la luz podría ser con el aire como en el caso que ya hemos visto de Oporto.

-Elementos clave que articulan los dispositivos “smart”.

Hay una reflexión clave que podría haber encabezado este apartado y es; ciudad digital, ¿pública o privada? A priori se piensa en la ciudad digital pública porque la ciudad es pública. No obstante, habría que considerar que un altísimo porcentaje de los dispositivos desarrollados dependen de empresas privadas, por no mencionar los software que hacen posible la gran mayoría de los estudios. Se trata de una evidencia que el componente económico que puede suponer la “materialización” de la ciudad digital tal y como lo está siendo la propia creación de la smart city, será determinante y a un coste muy elevado. Tal y como he mencionado anteriormente, tras una disrupción tecnológica, integrar dicha tecnología puede ser un proceso costoso y difícil. Así que una vez más, tanto sectores privados como públicos invertirán recursos, transformando a algunas empresas en piezas fundamentales y núcleos de la ciudad inteligente. Es por ello que, sin intención de ahondar mucho en el tema, las administraciones públicas y privadas las detectamos como ingredientes fundamentales en este plan de desarrollo como resulta evidente.

Por otro lado, como se puede apreciar a lo largo de los ejemplos expuestos, el flujo de información es sin duda una de las piezas angulares que articulan este nuevo paradigma. Como hemos visto, la afinación de los dispositivos se agudiza cuanto mayor es la base de datos a computar. Es por ello que el “feedback” entre el ciudadano y la base de datos ha de facilitarse a toda costa transformándolo en un acto cómodo e intuitivo, que no suponga una complicación sino una comodidad debido a la información devuelta por la nube al usuario. Existen, como hemos visto, numerosas aplicaciones para los smartphones que articulan enteramente un dispositivo de la smart city. Esto es posible porque para dichas aplicaciones los ciudadanos son unos sensores móviles perfectos que van detectando una serie de información que instantáneamente pertenece a la nube.

Otro de lo parámetros fundamentales, es la propia computación de datos. Pocas palabras para definir una variable fundamental de esta ecuación que resulta compleja de resolver. La programación se presenta como una herramienta fundamental y por lo tanto el conjunto de expertos que esto acarrea. Como decía Pablo Picasso, “Los ordenadores son inútiles. Sólo pueden darte respuestas.” y es por ello que primero debemos plantear que tipo de información se requiere para responder a qué pregunta o con qué objetivos. Una vez realizado este paso se podrá pasar a la fase de diseño del dispositivo para su posterior ejecución e integración. Por lo tanto otra clave, la cual será fundamental para este proyecto será el diseño y proyección de los dispositivos que articulen la ciudad inteligente. Es decir, diseñar dentro de un continuo flujo de información con claves que solo entendemos que no podemos entender cómo se han generado incluso algunos de ellos y empleando las herramientas que esta nueva generación dispone. Por supuesto ante cualquier desarrollo que profundice en algún aspecto concreto se requerirá de un abanico multidisciplinar de conocimientos para su correcto desarrollo como social, agrícola, arquitectónico…

Y de este conjunto multidisciplinario surgirán los dispositivos smart. En este punto si que aludo a la infraestructura de los propios dispositivos que lo requieran, siendo los puramente digitales carentes de estos elementos. Su diseño, construcción e implantación atañe a un conjunto de recursos y entidades que adquirirán valor durante la fase de desarrollo.

-¿Y cuál sería el papel del arquitecto en la ciudad digital?

Si pensamos en el clásico roll de proyectar, diseñar y ejecutar espacios, éste debe de plantearse desde un enfoque que difiere del actual en varios aspectos. En primer lugar, como diseñar con flujos de datos no solo será la base, sino que habrá que pensar con y para ellos. Los edificios inteligentes, siguiendo las vías de desarrollo que proponen actualmente, supondrán núcleos en potencia de grandes fuentes de información. Además de esto, y como vemos que comienza a ocurrir en algunas obras, los edificios deberán reaccionar y adaptarse a los cambios que los mentados flujos de información otorgan al edificio.

En cuanto a la escala urbana, la ciudad se hallará en un estado de continua monitorización con infinidad de indicadores obtenidos a través de la computación de la red de datos. Las competencias que pueden interferir en su análisis son provenientes de múltiples disciplinas que atañen a distintos aspectos de la urbe y que, sin duda, para el mundo de la arquitectura no solo resultarán de interés sino que constituirán una fuente de recursos laborales.

La proyección y creación de dispositivos inteligentes, o incluso su combinación para generar nuevos dispositivos, es una labor para la que el papel de el arquitecto también debe de estar preparado.

Hay un ejemplo que utiliza el doctor Hernández Medrano en su conferencia sobre el “Big data” que ilustra muy bien en lo que desemboca una actitud pasiva y poco preparada ante las nuevas tecnologías. Cuando llegó el car2go a Madrid, se detectó un notable descenso en el uso de otros medios de transporte que suponían un gran número de empleos. Tras la integración parcial de esta nueva tecnología, se encontraron la mayoría de estos vehículos car2go con los cristales rotos. Al atravesar esta tecnología exponencial una lineal, se generó un momento de disrupción tecnológica para el cual muchos profesionales no se encontraban preparados. Y este es un hecho que terminará afectando a todos los ámbitos y para el cual es necesario anticiparse, evitando así romper contra la ola y conseguir impulsarnos con ella.

Por supuesto los límites de una profesión los marca el profesional, por lo que no quiero obviar las múltiples disciplinas que operan dentro de la arquitectura pero que no son objeto de este documento pero que también se verán afectadas y requerirán cambios tanto en concepción como en preparación.

-Un acercamiento a un entorno de ensayo, retomando las claves. 

En una de las últimas visitas que realicé al profesor Antonio Abellán en Murcia, me mostró un proyecto en el que estaba trabajando. Se trataba de una pequeña parcela que se encontraba en desuso y que diseñó una propuesta para que los vecinos pudiesen aprovechar su espacio. Incluye una serie de instalaciones que flexibilizan su uso y permite generar huertos urbanos.

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Este proyecto, una vez ejecutado a nivel de infraestructura, continua en un plano de gestión. Se pretende establecer una forma de trabajo con este espacio que permita muchos usos y que estos se dispongan a la vecindad.

El proyecto plantea en una primera incisión problemas cotidianos de gestión como las personas con acceso, comunicación de proyectos e ideas, actividades… que han de abordarse. Con una pequeña aplicación podría servir para gestionar un proyecto así y muchos otros que posean el mismo gen. Pero no solo eso, la utilidad como hemos visto puede tornarse mayor si se emplea para monitorizar diversas acciones o factores.

aplicacion.jpgLa realización de la anterior imagen es un acercamiento que supuso muchas reflexiones, resueltas todas ellas de una forma temporal y cuestionable pero con la intención de que expresen claramente una idea con una serie de factores que surgen a partir de ella.

En cuanto a la estética, lo primero que se busca es simpatizar con los ciudadanos que van a hacer uso de ella. En primer lugar, la información opera a través de un dispositivo individual, por lo que surge de nuevo el tema de la identidad digital. Si tratásemos este supuesto como algo desvinculado de la realidad y se fuese a implantar en una sociedad que ha integrado el uso de Id-card, las cuentas de usuario que conocemos hoy día dejarán de ser empleadas por las distintas plataformas con el paso del tiempo por un tema puramente práctico. Como no es el caso, la aplicación se inicia con la creación de una identidad que incluye además de una serie de información, el diseño personalizado de tu avatar para captar afinidad con el usuario. De esta forma se puede operar de una forma sencilla con la información que se ha autorizado que sea visible.

La aplicación partiría de una visión geolocalizada de tu avatar con los distintos emplazamientos de Huerta-Lab que te rodean en el municipio de Murcia, facilitando así rutas hasta ellos. Como no puede ser de otra forma, contaría con una red social de comunicación para gestionar asuntos tanto de orden general como privado con los distintos ciudadanos que hacen uso de estos espacios. De esta forma se facilita la resolución de gestiones logísticas y programáticas de una forma virtual, con la ventaja de que contaría con herramientas como votaciones y valoraciones.

Al seleccionar una de las Huerta-Lab, aparece lo que muestra la imagen agrandada del anterior conjunto. La propia Huerta-Lab, en este caso de Santa Eulalia, con la programación y gestión que atañe exclusivamente a ese barrio. Además, se puede saber que usuarios tienen acceso y las personas que se encuentran en el momento en dicho lugar.

Si se siguiese desarrollando este proyecto, la aplicación posee el potencial de monitorizar además de parámetros socio-culturales, mapas de cultivos con patologías y enfermedades de la vegetación o cualquier idea que emplee el flujo de información que propone el lugar.

-En ausencia de una ciudad digital. 

Uno de los ejemplos que he empleado anteriormente para hablar sobre la superposición de capas información en la ciudad digital, ha sido el de la incidencia del sol sobre la propia morfología de la urbe con la de geolocalización de patologías y enfermedades ubicadas en un mapa tridimensional.

Anticipando la realización automática de obtención de patrones a partir de múltiples capas de información, es posible la realización de este supuesto con una serie de detecciones algo más rudimentarias. No solo propone poner en valor las acciones que facilitan la superposición de capas de información a través de la ciudad digital, sino que se trata de un ejemplo que de por sí suscita una fuente de proyecto con la que trabajar.

Lo que supone la computación es la interacción con múltiples aplicaciones que trasladan una información y la van transformando por la adición de nuevas capas. Algo que hasta la fecha y de una forma tediosa, se podia realizar “manualmente” traslando información de modelado entre aplicaciones. 101-e1516420812329.jpg

El objetivo será en un pequeño barrio donde disponga de recursos para obtener otras capas de información, generar el estudio de luz y detectar así que viviendas carecen de luz directa solar a lo largo del año. Tras dicha detección, superponer información perteneciente al ámbito sanitario en un mapa tridimensional y cotejar resultados por si hubiese posibles patrones.

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Kit del taller virtual

Durante el año pasado, mientras cursaba la asignatura “Proyectos arquitectónicos 8” con la profesora Ester Gibster, realizamos un ejercicio similar al que pretende realizarse en esta publicación. Consistía en realizar una serie de reflexiones sobre el entorno, el lugar de actuación, los flujos que afectan y como podemos diseñar a partir de ellos. En una se las sesiones diseñamos el “kit del arquitecto”. Consistía en introducirte en la piel del arquitecto que habíamos diseñado para dotarlo de todas aquellas “herramientas” que le pudiesen hacer falta. Entrecomillo herramientas porque no tiene porque tratarse de los convencionalismos que acuden al imaginario al emplear ese término. Entendemos que dichas herramientas en muchas ocasiones deben haberse desarrollado para la ocasión y adaptarse así a una función.

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Kit del arquitecto para Proyectos Arquitectónicos 8

Para esta publicación me he tomado la pequeña libertad de modificar el kit del arquitecto por el kit del taller de arquitectura virtual. ¿Por qué? Porque siguiendo el anterior discurso, trabajar con lo virtual de alguna forma parece implicar una cierta distancia con lo que no podemos controlar o programar. Así pues mi imaginario tiende a que este arquitecto piense en los flujos naturales no como algo a aprovechar sino como algo que en cualquier caso se puede diseñar e implementar en el programa.

Es por esto que la idea del arquitecto virtual me invita a imaginarlo en un taller rodeado de prototipos y aparatos donde desarrollar periféricos para la interacción individuo-realidad virtual. A partir de este pensamiento lo que os muestro a continuación se debe entender como una metáfora incompleta del taller virtual.

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KIT del taller virtual

Sin embargo, una de las cosas que si pretende es mostrar varias de las variables o ingredientes que se encuentran por el momento en la receta. Por ejemplo, dentro del desarrollo de tecnologías ápticas para la transmisión y captación de movimientos se está diseñando por patrones de ropa para su ergonomía y facilidad en la utilización. Por ello en la imagen muestro dos maniquís, como si en parte el taller se mostrase equipado para la confección.

Por el mismo motivo anteriormente mentado y por muchas más razones que podríamos buscar, la fabricación de piezas como vimos que realiza la empresa Virtuix me parece algo fundamental. A muchas escalas desde la impresión 3D hasta la utilización de artefactos de ensayo. A propósito, la plataforma modelada en el taller con el cartel “Artefactos de ensayo” está inspirada en la maqueta que realicé para el taller de Carla Boserman, donde un suelo pixelado es capaz de adaptarse a un modelado dado en tiempo real.

Por supuesto, un taller que trabaja la realidad virtual puede trabajar dentro de muchos campos. No se me ocurre que uno de ellos no sea el campo de los videojuegos.  Consecuentemente un taller destinado a este propósito debe estar equipado con todos los periféricos ya existentes que utilicen las distintas empresas de dicho mercado y trabajar con ellas. Incluso este taller podría trabajar en esa línea y desarrollar periféricos punteros.

Lo que seguro que de momento nadie se imagina, es que en un espacio de estas características no haya ordenadores. Y lo digo en plural porque por el contacto que he tenido con este tipo de desarrollos, los locales necesitan una refrigeración muy controlada por la cantidad de ordenadores encendidos generando calor que suelen albergar. Por ello un soporte informático de vanguardia sería lo apropiado para un correcto funcionamiento.

Otra de las cosas que he querido incorporar en el modelado del taller es un proyector. Puede parecer un detalle tonto pero me sirve para explicar que hasta donde sé, cuando se está trabajando con el diseño de plataformas para la realidad virtual en 3D necesitas hacer muchas comprobaciones con las gafas puestas y que alguien desde fuera analice lo que esa persona esta visualizando. Además de por muchos temas concernientes a diseño también tiene que ver con la orientación.

Por último, unidades de simulación de soportes físicos son aquellos artefactos que pueden servir como catalizador entre la realidad virtual y la realidad física. Por ejemplo, un individuo que controla un avatar en una realidad virtual y dicho avatar se sube a una moto. Si en el emplazamiento virtual de la moto se ubica un objeto como el que muestra la imagen, mientras el avatar se sienta en la moto, el individuo se sienta en el artefacto. Del mismo modo cuando el avatar arranca la moto, el artefacto vibra.  Por supuesto es solo un ejemplo y el artefacto del que hablo no existe y si existiera no tendría porque tener esa forma.

Por supuesto también soy consciente de que el taller no tendría la forma que muestro ni sería todo como describo, pero es por esto que a esta imagen la concibo como una metáfora incompleta. Porque aunque no debería, por el momento representa, y por otro lado incompleta porque con más tiempo seguro que detecto muchos conceptos que he pasado por alto. Con lo que me quedo es con este primer intento por introducirme en la piel del arquitecto que imagino.

Para gustos, arquitectos.

La mayoría de sesiones o ponencias que he subido ha este blog han girado siempre entorno a un invitado y por consiguiente a su trabajo y su enfoque de la profesión. En esta ocasión la sesión trato sobre como poner en cuestión ese enfoque. Para ello que mejor que invitar a una lista de profesionales que aplican su conocimiento de manera tan diversa y como confluyen entre estas ramificaciones la profesión.

La sesión se realizó de la siguiente forma, la clase se organizó entorno a una mesa donde se sentaba el invitado o invitados y así se iban sucediendo el turno para explicar cada uno de ellos como ejercen su profesión y a dónde les a llevado ese camino.

Esta publicación la realizaré con el mismo formato. Así pues comenzare a hablar de los distintos invitados si no me equivoco en el mismo orden que expusieron.

En primer lugar el grupo HUSOSse trata de “…una plataforma que desarrolla proyectos de arquitectura y urbanismo tanto de investigación como de intervención directa en el espacio. La ponencia la realizaron Diego Barajas & Camilo García.

El trabajo de Husos está comprometido con el desarrollo de una arquitectura sensible al día a día. ” Sin duda una de las exposiciones más útiles para el momento en el que me encontraba. Y esto lo digo porque estábamos a punto de concursar mi compañera Alba Vílchez y yo en el concurso de “Nuevas Estrategias Habitacionales” para la Universidad de Valencia. 

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En su discurso cargado de política y reflexiones, hablaban de una intromisión de lo laboral en lo reproductivo, entendiendo este término como todo lo que realizamos en nuestro día a día para vivir. Lo productivo concierne a aspectos no solo laborales sino cualquier tarea del hogar. Gracias a las nuevas tecnologías esta intromisión se enfatiza ya que múltiples empleos pueden realizarse mediante un ordenador conectado a la red.

Para mostrar un poco más el impacto que generó el discurso aquí subo el panel con el lema. ESPACIOS PRODUCTIVOS EN LOS REPRODUCTIVOS.jpg

Una de las preguntas que les realicé tras su exposición fue que qué trato establecen con el cliente cuando van a desarrollar una situación experimental dentro de su proyecto. Imaginando que los intentos no pueden ser de gran impacto ya que hablamos de fuertes inversiones económicas. Pese a que siempre pretendamos trabajar en una zona de confort, siempre hay algo nuevo o que testeamos y probamos, en el caso de varios de los proyectos que mostraron comentaba Diego que les conocían y ya habían hablado varias veces para conocer bien la problemática del diseño.

Este matiz de alguna forma vuelve a introducir , y retomando el concepto de anteriores entradas, el término de diseño colectivo.

En segundo lugar COR asociados, un estudio que fue fundado en el año 2006 por Jesús Olivares y nuestro personado ponente Miguel Rodenas bajo el lema “hacer las cosas posibles”.

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Muiguel Rodenas Mussons

Durante su exposición nos contaba que a veces un proyecto por pequeño y vacuo que pueda aparentar, dentro de él está el potencial de que desencadene una serie de sucesos y acontecimientos que provoquen un giro drástico en tu trayectoria. El ejemplo con el que acompañaba este discurso es el proyecto de Auditorio y Escuela de Música MUCA.

Para este proyecto desarrollaron una pieza cerámica que recubriría toda la fachada de la pieza. La peculiaridad de la pieza es que el reflejo de la luz que provoca es iridiscente, como el efecto perla. Como se puede apreciar en las fotografías del proyecto que se muestra en la parte superior, el efecto es como poco alucinante, como esos brillos van cambiando. Tanto llegaron a conocer sobre la fabricación de esta pieza que estudios de reconocido prestigio como el estudio MVRDV.

Una bonita lección que se puede abstraer de este discurso puede ser que las apariencias engañen, no importa la magnitud ni el presupuesto del proyecto sino la delicadeza y sensibilidad con la que este se resuelve.

Si no me equivoco, aunque no es relevante, los siguientes en exponer fueron los miembros y fundadores del Estudio Arze. Eva Sánchez Montalvá y Zoe Vega Laguna nos contaron el propósito con el que fundaron su estudio y algunos de sus proyectos. Para mi sorpresa y la de muchos que pudimos espectar su ponencia, el optimismo y la energía que plantean ya no solo en su discurso sino en lo que parece su día a día y su arquitectura no tiene límites. Bajo el estandarte de queremos ser felices han ido tomando una serie de decisiones que se pueden ver reflejados en el apego con el que se desarrollan algunos de sus proyectos.

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Eva Sánchez Montalvá y Zoe Vega Laguna

 

En concreto y como ejemplo expusieron el Tanatorio de Monóvar. De los varios ejemplos que utilizaron para su discurso he elegido éste porque de por sí un tanatorio es una arquitectura de connotaciones negativas ya que solo se acude a ella en las circunstancias que se acude. Sin embargo cuando vemos el proyecto construido, el cuidado por el despiece, la modulación y los acabados, me transmite el mismo optimismo que el discurso.

Este estudio sucedió el turno al colectivo Crearqció, un grupo muy heterogéneo de arquitectos con la energía y sensibilidad como para interferir en el ámbito social y de carácter autóctono, vinculado a la defensa de la cultura. Una de las cosas que más me gustó a la hora de contestar a la pregunta ¿Qué hacéis? es responder más que lo que haces, los fundamentos de por qué lo haces. Al final es una cuestión de motivación personal como uno de los pilares del grupo que supone el “aprenentatge”.

Otro grupo que despertó mucho mi interés es el de “Fábrica de Hielo“, un grupo de artistas/técnicos que preparan escenarios, fondos de videoclip, etc. Es una arquitectura “falsa” en el sentido de que no cumple la función que aparenta sino ni más ni menos que la necesaria. En la mayoría de los casos puede que solo sea decoración pero esto cambia si hablamos de un escenario.

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Lluís Alexandre Casanovas Blanco puso fin a la sesión de exposiciones contándonos sus asombrosas experiencias también con una fuerte carga político-social como la experiencia de la bienal.

Tras la amplia gamma de arquitectos que pudimos escuchar aquel día, me surgieron múltiples reflexiones sobre qué hacer. Ya no de cara al PFC sino a mi vida laboral y profesional. Todos los discursos parecen comenzar igual, recabando experiencia en estudios y eventos, participando de todo cuanto se plantee a tu alcance que de esta forma las oportunidades de llegar al éxito dedicándote a lo que realmente te gusta hacer surgirán.

“Contacto” con el entorno

Pensando en realizar un contacto material con el entorno de mi PFC y escuchar las distintas recomendaciones decidí visitar una de las empresas de alicante dedicadas a este tipo de actividades grupales como el paint-ball o el laser-combat. Tras exponerles el motivo por que cual pretendía visitar las instalaciones me ofertaron una serie de fechas en las que tenían eventos porque fuera de ese horario era difícil. De ambas empresas pude obtener imágenes con las que ellos se ayudan en la venta de la experiencia.

Como podemos observar, al final ambos escenarios guardan una relación y es que ofrecen objetos con los que interactuar dentro de la recreación que te ayudan a sentir más real la experiencia. En el caso específico en el que el contexto sea de combate, merece la pena prestar atención al tipo de modelado que requeriría dicho entorno, pero seguimos con el pensamiento de modelado y de arquitectura transformable.

Haciendo una reflexión más profunda sobre el contacto material con mi PFC, decidí en su momento la realización de este vídeo que creo que de alguna forma ya despunta algunas de las claves que quiero incluir en mi lista de ingredientes proyectuales.

Como podemos ver en el vídeo, hasta que no existe un objeto que catalice nuestra experiencia virtual hasta nuestra experiencia real, no entramos en una experiencia viva de la arquitectura virtual.

Se pretende por tanto con esta humilde representación, las posibilidades que podría tener un espacio totalmente destinado y especializado en catalizar la apariencia virtual y la experiencia áptica de la que está dispuesta la realidad.

Building Paris. Architectural Institutions and the Transformation of theFrech Capital, 1830-1870. David Van Zanten

 

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En este texto se hace un análisis sobre como fue posible la rápida evolución de la arquitectura francesa a mediados del siglo diecinueve. Lo que realmente permitió un desarrollo tan distintivo es tal y como indica el título del texto, fueron los servicios arquitectónicos de gobierno. Hablamos de una época entre los años 1830 y 1870 en los que tanto la arquitectura privada como la arquitectura pública se regulaban con el fin de servir de fondo a una serie de figuras monumentales dispuestas en la urbe. De esta manera los arquitectos de estado eran cuidadosamente seleccionados y los arquitectos privados se les procuraba un arquitecto-agente del estado para supervisar y controlar todo.

Los arquitectos líderes de la profesión que guiaron la arquitectura estatal parisina durante mediados del s. XIX fueron Percier y Fontaine; Duban, Labrouste, Due y Vaudoyer; Baltard, Viollet-le-Duc y Charles Garnier.

En un momento dado, la arquitectura religiosa sufría un momento de debilidad y la arquitectura privada y algo más progresiva comenzaba a expandirse. Cuando los servicios de gobierno se expandieron detectaron una fuerza tangencial en dicha arquitectura privada que implementaba tecnologías de una forma más rápida ya que poseía una mayor participación. Su expansión tuvo lugar bajo Haussmann, donde los servicios privados y estatatel adquirieron un estado de aparente equilibrio.

El primer estilo dentro de esta línea privada que tuvo lugar fue el Art Noveau. Sin embargo este estilo respondía a una demanda situada al margen del interés estatal. Al final el pragmatismo ocasionó la futura disolución de la cultura de arquitectura gubernamental. Además hablamos de una sociedad que en el contexto que se encontraba no podía evitar preguntarse el porque de esa inversión de recursos y esfuerzos en construir la monumentalidad que la arquitectura de estado proponía.

Uno de los detalles que se destaca en el texto, es que la arquitectura privada era un diseño que partía de principios. Por el contrario encontramos que la arquitectura ofrecida por las grandes figuras que capitaneaban la arquitectura del momento como eran Duban, Labrouste, Due y Vaudoyer, que a su vez competían con Fontaine, Baltard, Viol-let-le-Duc, Garnier, se centraban en una arquitectura que se fundamentaba en la forma y no la función ni la escala humana. Su trabajo hasta el momento consistía en dar forma a la capital de Francia nada más y nada menos, relegando así el papel y principio funcional de la arquitectura en un segundo plano, como algo que termina de tomar pequeñas decisiones y materializan un abstracto formal.

Hay una curiosidad que apunta el texto y es que hablamos de un contexto en el que el arquitecto se define por el servicio, sin adentrar en que medida estaba obligado a prestarlo que resultaría un tema más espinoso y que no nos concierne en este análisis. En esa jerarquía establecida por el servicio que prestas, encuentro una analogía a la contemporaneidad y es que un arquitecto se mide por su servicio. Es cierto que ahora la capacidad de reinvención ha jugado un papel muy importante en este concepto de servicio, pero no es menos cierto que la arquitectura que hacemos nos define como profesionales y esto llevado al extremos en un bipartidismo arquitectónico es lo que les sucede a estos arquitectos pertenecientes a dos corrientes arquitectónicas tan distinguidas y que sin embargo conviven y se articulan al mismo tempo.

Hablamos de un momento en el que la arquitectura de la autoridad en el primer siglo de la era industrial e intelectual se transformó de la arquitectura del rey a la de la administración democrática. Un hecho que mostró rasgos de los que es la arquitectura de hoy en día. Actualmente en realidad de lo que podríamos hablar es de la arquitectura de la economía. La importancia del poder económico privado se encuentra en todas las sociedades y culturas, promoviendo intereses e interfiriendo en los programas de construcción.

Hay un punto muy atractivo que habla sobre la importancia que tuvo el momento de finalización de un proyecto ya que esto podía determinar su formato divulgativo en el mundo de la arquitectura competitiva.

La historia convencional de la arquitectura francesa del siglo XIX  se divide en tres estilos o generaciones. Primero vienen los neoclásicos como Percier y Fontaine; después los historicistas racionalistas “románticos” Duban, Labrouste, Due y Vaudoyer; y finalmente, la “batalla de los estilos” encarnada en los grandes antagonistas Charles Garnier y Viollet-le-Duc.

El autor David Van Zanten destaca como líderes o cabezas del movimiento arquitectónico del momento a cuatro arquitectos, respaldados cada uno por una obra que lo consagra. En primer lugar Fontaine con el Palais Royaux, después Duban con Batiments Civils, Baltard con Travaux de Paris y Viollet-le-Duc con Monumentos Históricos. Estos cuatro arquitectos suponen puntos particulares donde prestar atención ya que cada uno ganó un lugar en servicios gubernamentales y fue líder en su contexto.

Sin embargo, de estos cuatro arquitectos, dice David Van Zanten, Viollet-le-Duc poseía una peculiaridad. Ésta es que Viollet se oponía a la escuela y la academia gubernamental y a que estas entidades dieran forma a su trabajo. Su propósito y persistentes esfuerzos por reformarlos fueron notables tanto fue así que comenzó a realizar publicaciones sobre la reforma general de la arquitectura ya que la arquitectura estatal carecía de carácter social. Sin embargo en el pensamiento de Viollet-le-Duc radicaba un concepto contradictorio, cómo podía promover una arquitectura social y de libertad si la imponía en las escuelas y fue entonces en 1852 cuando se consumió la docencia del arquitecto.

Viollet-le-Duc confiaba mucho en el poderoso instrumento de control que suponía la restauración y construcción de iglesias y en su reputación como historiador para afectar a concepciones concernientes a la arquitectura pública (o hasta entonces estatal).

La evolución sugirió que con el paso del tiempo la relación entre arquitectos y administración fuese más tangencial pese a que aun se crease proyectos en los que los arquitectos eran un grupo de consagrados profesionales que la administración controlaba.

Este sistema se ha ido transformando al formato que conocemos hoy en día pasando por una difuminada línea en la que el gobierno denegó tantas oportunidades a ciertos arquitectos académicos y comenzó a permitirse poner en valor la propias cualidades y valores del colectivo profesional.  El trabajo paso de ser otorgado por antigüedad y preferencia a ser otorgado por méritos propios. Esto facilito que los profesionales de la arquitectura se moviesen del ámbito publico al privado cómodamente como lo podemos hacer en la actualidad.

Es muy interesante ver el proceso de selección que sufrió la arquitectura francesa y como se ha ido adaptando al modelo que conocemos y practicamos. Esa disyuntiva entre la arquitectura privada y la pública lo único que generaba era una enfatización de la jerarquía establecida, un modelo totalmente obsoleto y que debía ser transformado para adquirir un carácter social y una escala humana.

Los formatos de documentación. Invitado Tomás Sánchez Criado.

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Tomás Sánchez Criado

El invitado de esta semana es el autor de la lectura anterior analizada de una vida fuera de catálogos. En esta ocasión su discurso se basa en los distintos formatos de los que disponemos para documentar y que nos ofrece cada uno de ellos como veremos a continuación con más profundidad.

Nos explicaba durante la ponencia y para clarificar un ejemplo de hasta donde podemos alterar estos formatos de documentación con un proyecto en el que trabajó en la Universidad de Munich con alumnos de arquitectura, donde es profesor, en varios procesos de diseño colectivos.

Antes de adentrarnos en dichos procesos colectivos de diseño,quiero resaltar algo que me llamó la atención. Para Tomás Sánchez Criado el hecho de documentar no se trata de un proceso pasivo en el que no se interviene de ningún modo o no tiene porque serlo. En el enfrentamiento con desafíos que implican una elevada plurifuncionalidad, el mensaje y por tanto la documentación del proceso son vitales en el resultado e impacto que éstos pueden generar. Esta documentación activa establece un vínculo entre el diseño y el mundo real, una documentación que se abre y no se entiende como algo hermético.

Adentrando brevemente un poco más en el concepto de documentación activa, debemos pensar en que impacto puede generar ya que no siempre tiene que ser positivo. Hablamos de procesos de creación que dependiendo de qué se esté creando puede tratarse de un proceso muy delicado. El impacto que podemos generar interfiriendo durante la documentación altera el devenir de los acontecimientos provocando desvirtuares en el propio fin del diseño. No obstante, puede establecer al mismo tiempo un catalizador entre el que diseña y el usuario del diseño, entre el que construye y los materiales, etc. Este hecho genera un debate en cuanto a las transformaciones que sufre el proceso sometido a una documentación activa.

Para ejecutar estos procesos de desarrollo de diseño colectivo, como hemos visto a través de imágenes que muestra Tomás durante la conferencia, son un grupo que se siente cómodos en muchos aspectos trabajando con colectivos diversamente funcionales. Y para su desarrollo proyectual con prototipos precarios que atienden a aspectos más funcionales o reflexivos que estéticos. Este matiz de reflexivos es porque sin duda abren debate a muchas conversaciones concernientes a temas que atienen no solo cuestiones de formato sino del propio entendimiento de la información.

El ejemplo para mí más entrañable y con el que mejor pude comprender este impacto documental del que hablaba Tomás Sánchez Criado es el proyecto de Manual Cad. Se trata de un desarrollo de diseño colectivo en conjunto con los alumno de la universidad de Munich en el que se plantearon la tesitura de un arquitecto que tras una vida de videncia había sufrido invidencia. El problema que plantea este arquitecto es que se ha quedado sin su principal herramienta de diseño que era la vista, sin embargo todos los conocimientos de arquitectura que posee no se han ido a ningún sitio, la dificultad es darles salida. La pregunta es como puede seguir desarrollando proyector este individuo si ya no puede dibujar de una forma convencional ni con el uso del ordenador con el inevitablemente imprescindible AutoCad.

El primer planteamiento cuando extrapolas tu piel a la de un ciego es trasladar la documentación que obtenías antes visualmente ahora ápticamente. El ejercicio resultó ser mucho más, los alumnos marcharon por las calles intentando documentar mediante dibujos, escritos, vídeos, grabaciones de audio todo lo que les transmitía una determinada localización publica. Hablamos de olores, texturas… sensaciones que desde luego pueden llegar a ser muy complicadas de documentar dependiendo del formato escogido. Luego ese material de documentación se transfería a otro compañero para que éste lo interpretase o trabajase con él.

Tras esta práctica documental, se planteo un tablero para transmitir ápticamente conceptos espaciales y materiales. En él se desplazaban separaciones y con una serie de fichas texturas o acabados de superficies. En fin muy lejos de conocer los detalles del proyecto pude saborear algunas de las discusiones que pudieron tener desarrollando un proyecto que no se trata de un espacio, sino de una herramienta para generar espacios. Y no solo eso, sino que posee la dificultad añadida de que se trata del diseño de una herramienta que realmente podría ser útil para un colectivo, esta vez eso sí, extremadamente reducido como puede ser un arquitecto invidente. Pero me sigue resultando muy interesante el planteamiento del ejercicio porque requiere de mucha sensibilidad en el proceso para realmente obtener un buen resultado en su desarrollo.

Otra de las cosas que me parece interesante destacar de este proceso, es el hecho de que se llevase a cabo desde un colectivo coordinado con un buen flujo de comunicación en el que se imponen dificultades y se cuestionan su propia documentación trasfiriendo documentación obtenida por unos para que la trabajen otros. Además de disciplinar a la hora de documentar, creo que promueve actitudes corporativas de un colectivo que  en un futuro se verán integradas en un equipo que tiene al diseño colectivo y plurifuncional.

Momento fundamental de cualquier sesión, taller o workshop en este caso documental: reequipando al arquitecto.

El ejercicio comenzó con una inquietante silueta de un potato dibujada sobre una lámina de papel situada sobre las mesas. Habíamos formado cinco equipos en clase y cada uno de estos grupos poseía un formato documental al que ceñirse. Los formatos eran:

  • Dibujos
  • Texto
  • Relatogramas: dibujo + texto
  • Fotografía
  • Vídeo

Nos situamos cada uno en nuestro grupo, yo con los de vídeo que era al que pertenecía, y un miembro de cada grupo salió de éste para colocarse junto a la lámina del potato. La labor consistía en que mientras el grupo de la lámina discutía sobre como equipar al arquitecto representado por el potato teniendo en cuenta cada uno su tema de pfc mientras los demás documentábamos ese proceso.

La verdad es que resultó francamente interesante y tuvieron lugar a continuación varias curiosidades. Durante la creación del potato, como formato de vídeo que debía trabajar situamos un ordenador que grabase la escena donde estaba situada la lámina constantemente. Mientras tenía lugar esa grabación fui recorriendo el aula junto al “grupo de diseño del potato”. El inicio fue algo lento porque recorrieron todos los proyectos para documentarse sobre que tenía que disponer el arquitecto. Tras ese momento e implícitamente, tuvo lugar una pequeña disputa de poder sobre las personas que habían puesto ideas enfrentadas sobre la mesa. Durante mi proceso de documentación presté especial atención a este momento y realice un enfoque de las manos y los gesto que realizaban durante sus discursos y debates. Digo las manos porque en concreto era algo que sin duda hablaba pos sí solo y no se aprecia tanto en una grabación en conjunto de la escena. De alguna forma, el proceso documental no fue muy activo pero lo que si fue palpable es que la naturaleza de los diseñadores estaba muy cohibida por la consciencia del proceso documental al que se estaban sometiendo.

Esto es relevante porque aunque no tengamos forma de comprobarlo, lo más probable es que el resultado proyectual del  diseño del arquitecto haya diferido mucho de si las mismas personas se reúnen tranquilamente en un aula y realizan el mismo ejercicio sin esta presión.

En la siguiente parte de la conferencia tuvo lugar la exposición del resultado documental y las conclusiones y una exposición por parte de Tomás Sánchez Criado sobre el kit en torno a silla que pudimos investigar con la anterior lectura.

Criado, T. S. ¿Una vida fuera de catálogo? La transformación colaborativa del mercado de ayudas técnicas.

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En concreto en esta entrada profundizaremos en el capítulo once titulado “¿Cuidando el diseño ?: En torno a la silla y la ‘Elaboración conjunta de problemas’ de Ayudas técnicas” Tomás Sánchez Criado e Israel Rodríguez-Giralt. Este capitulo se inicia con el relato de Antonio, un discapacitado y la tediosa burocracia que se haya tras su condición. Para poder conseguir la silla de ruedas motorizada que necesita se encuentra en una delicada situación que concierne a temas principalmente económicos ya que se trata de maquinaria valorada entre 3100 y 3800 euros.

El concepto que hace el autor de catálogo abarca un registro estandarizado de condiciones o circunstancias, con la rigidez que esto supone marcando límites o bordes entre un tipo u otro.

El caso es que el problema económico de la silla es solo uno de los aspectos. Le sigue un tema de diseño y funcionalidad que se adapte al caso del usuario. De por sí en este aspecto los catálogos ya de por si son limitados pero si consideramos que para su adquisición muchos de ellos cuentas con ayudas o co-pagos para su adquisición, los productos permitidos en los catálogos son aun más limitados sin caben. Sumamos a lo mentado los problemas que ocasiona el ajustar la silla a la condición concreta requerida.

Si nos fijamos en todo este proceso entre el encargo de la silla y su adquisición, el papel de el diseñador de cara al usuario final  del producto ha sido prácticamente nulo. En parte es por esto que luego dicha maquinaria tiene tantos problemas de adaptación y reemplazo de piezas para su utilización final. Es lo que sucede con todas estas tecnologías que atienden prioritariamente cuestiones de comercialización.

Para ofrecer una alternativa a esta desconexión, lo que se plantea es la “creación conjunta de problemas”. De esta forma se puede compartir por un lado la experiencia del diseñador en la materia y por otro los usuarios con sus respectivas condiciones de problemas. Estos talleres suponen una oportunidad para este colectivo para avanzar en una necesidad imperiosa que rige la cotidianidad y comodidad de su día a día.

Este planteamiento supone una forma de comenzar a salirse de la idea de catálogo, una herramienta de control gubernamental ya que a través de ellos se articula lo visible y facilita una toma de decisiones, con las restricciones de libertad que conllevan.

Es por esta serie de problemáticas socio-económicas y políticas  que comenzaron a activarse  laboratorios sociales en los que se trabaja con la “creación conjunta de problemas” para así generar catálogos que se salgan de los estándares gubernamentales u homologados por autoridades.  De esta forma se plantea una metodología colectiva para el avance en el desarrollo de estos “cacharros” necesarios para los mentados usuarios.

En el siguiente punto hace referencia a una activación colectiva como plataforma representada de “personas con discapacidad”. Las comisiones de diversidad funcional surgieron a partir de los movimientos relacionados en España al 15M y se articularon posteriormente con otras entidades como las sanitarias, bancarias, infraestructuras, etc. Bajo estas condiciones tuvieron lugar numerosas discusiones entre colectivos para enfrentar problemas y desafíos de desmocratización enfrentados. De esta forma se accionó un dispositivo con portavoz asambleario para transmitir inquietudes y se generó un espacio capaz de albergar reflexiones sobre la discriminación de este colectivo con discapacidad que nos afecta a todos.

Los inicios de esta nueva forma de pensar y organizar la vida independiente se generaron en una confluencia entre la valoración de la cultura hacker y las prácticas de diseño abierto se encuentran a la orden del día. El proyecto ETS se originó como respuesta a este paradigma en el que se invitaron a talleres Funcionals (“Functionings”) de Medialab-Prado Madrida a gente fundada en la preocupación de la diversidad funcional y la experimentación con el “diseño abierto”.

Una de las preocupaciones que me suscita este texto es hasta que punto, las personas para las que iban dirigidos estos nuevos productos de “diseño abierto” estaban siendo o actuando como conejo de indias, es decir se trata de temas de salud y son productos que pueden afectar directamente a esta. Cuando se trata de diseños que no se rigen por ninguna tramitación ni regulación, la libertad del diseño como su propio nombre indica es totalmente libre.

Estos espacios generaron reflexiones en torno de la silla, proponiendo así un diseño kit de tres artículos; uno era el reposa-brazos/maletín, junto con una mesa plegable y una rampa para silla de ruedas portátil). Durante el proceso de diseño del reposa-brazos, el autor Tomás Sánchez Criado afirma que Antonio no se mantuvo impasivo o ajeno a dicho proceso sino que continuamente participaba de propuestas e ideas que colaborasen a la funcionalidad.

En este punto del texto se plantea una de las reflexiones para mí más interesantes concernientes a los temas de cuidado por el diseño. Se trata del ejemplo de la silla de ruedas eléctricas, parecen ser concebidas como artilugios autónomos pensados para transportar un cuerpo viviente. Rara vez se lo imaginan como un dispositivo necesario para una persona que necesita hacer la compra, llevar las llaves a mano o por ejemplo algo tan sencillo como una mujer que quiere guardar maquillaje o un jersey. Es decir el objeto de diseño no esta pensado para plantear una relación realmente cómoda por el usuario final de utilización.

Podemos detectar un claro intento revolucionario de elevar a un siguiente grado el deseo del usuario. Partiendo de esta base se plantean tres alternativas a las opciones mercantiles catalogadas de las ayudas técnicas.

La primera de las alternativas que propone en su metodología Tomás Sánchez Criado es la de re-uso y reciclaje de elementos sanitarios o de por ejemplo ortopedia. Esta alternativa parte de implantar en el diseño prótesis ortopédicas para buscarles una segunda vida útil que abarate costes, de esta forma se promueve una actitud de reparación y re-utilización de materiales sumamente costosos y que no deben entenderse como algo de usar y tirar.

La segunda alternativa es la de auto-fabricación o tecnologías de bajo coste, que consiste en facilitar la fabricación de herramientas que ayuden a superar discapacidades y hagan mas sencillo el día a día. Para ello se hace empleo de los materiales del entorno y se diseñen desde el pensamiento y la vivencia de un problema muy concreto y específico.

Por último la alternativa de la fabricación libre. Esta alternativa se plantea gracias a la disposición de nuevas tecnologías como la impresión 3D, en las que sin una gran formación y a un bajo precio se puede fabricar una pieza o tecnología con un cuidado en el diseño particular y acotado, es decir desde un punto de vista extremadamente personalizado.

En este texto además de reflejar una serie de reivindicaciones y de preocupaciones hay un aspecto muy concreto que me gustaría implementar en mi día a día como diseñador y no es ni más ni menos que el de pensar siempre desde el punto de vista del usuario final. Porque al final es él el que va a agradecer o a sufrir el cuidado en el diseño que hayamos prestado a cualquier pieza. Se trata de elevar el concepto de empatía vivencial a un colectivo que de por sí ya posee las claves para resolver algunas cuestiones. Parece lógico acudir a ellos y diseñar plataformas mediante las cuales puedan participar de todos estos procesos de diseño.

Además, encuentro también muy interesante la trascendencia que pueden alcanzar algunas de estas plataformas una vez empiezan a funcionar. Es posible que su vida continúe incluso luchando por un objetivo muy distinto al por qué se crearon. Sin embargo se trata de un colectivo que administrativamente ya ha funcionado en algún proceder y es la propia organización o metodología de actuación la que en este caso se podría reutilizar para activar plataformas concernientes a otros colectivos.

Es importante que entendamos que esta manera de diseñar y de entender la relación que posee un producto con el usuario final solo es posible cuando nos salimos de los estándares y los catálogos que son incapaces de abarcar todas estas acciones.

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